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Latino Career Expo 2008

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El Bus de Lenguaviva

 

Por Mario Barros (Lenguaviva)

El precio de la gasolina

Con el precio del barril de petróleo flotando por encima de las nubes como está, me parece conveniente analizar algunas variantes para enfrentar nuestras necesidades energéticas. Nadie sabe a ciencia cierta por qué el valor del oro negro está subiendo tanto últimamente. Hay quienes dicen que es por la guerra en Iraq. Otros le echan la culpa a Irán. He oído decir que Chávez es el que está creando todo el problema. Y como cada experto tiene su opinión, para mi no es ningún problema dar mi criterio también... aunque a nadie le importe un comino ni me lo hayan pedido tampoco. No obstante, yo estoy en todo mi derecho de decir lo que me dé la gana... mientras no hable mal del dueño del periódico, claro está.

En mi modesta opinión, todo es una gran componenda entre los países productores y las grandes compañías petroleras para manejar los precios del crudo y meterse miles de millones de dólares más en sus grandes bolsillos, que más que bolsillos, parecen bolsones. Y como esa gente se empeña en que tengamos que seguir comprándoles sus productos para mover nuestros autos, a mi se me han ocurrido varias formas de quitarnos el problema de arriba... y de paso fastidiarlos:

Primero: hay que instalar molinos de viento sobre el techo de los carros. Así la energía eólica se transforma en movimiento que hace girar las ruedas. Y cuando no se necesite, entonces esa energía se almacena en la batería del coche para arrancarlo, encender las luces, oir el radio y demás tonterías. ¡Y así no hay que gastar dinero en gasolina! Sencillo, ¿verdad? Pero... ¿qué pasa si no hay viento para mover el molino? Entonces se procede a la siguiente variante, que es:

Instalar paneles fotoeléctricos, también sobre el techo de los autos. El procedimiento es el mismo: la energía solar se transforma en electricidad que mueve el carro sin necesidad de gasolina. El único problema es que este sistema funciona muy bien en días soleados. Cuando el tiempo esté nublado, pues se cambian los paneles fotoeléctricos por los molinos de viento de la solución anterior. ¡Y resuelto el problema! Aunque... ¿qué hacemos en días en que no haya ni viento ni sol? ¡Ah!, entonces hay que proceder a las siguientes soluciones:

Si usted vive cerca de una cascada, ¡utilice la energía hidráulica!; si reside junto al mar, ¡haga uso de la energía de las mareas!; si su hogar queda cerca de un volcán, pues entonces ¡dese gusto usando la energía geotérmica, amigo! Claro, siempre existe la posibilidad de que usted viva lejos de la costa, en un lugar donde no haya ni cascadas ni volcanes. Como en Worcester, por ejemplo. ¿Qué hacer en esos casos, sobre todo los días que tampoco haya ni viento ni sol? Entonces... no queda más remedio que recurrir a... ¡LA BIOMASA!

Por biomasa se entiende la... descomposición... de... residuos... orgánicos (¡puaf!). Toda esa... porquería produce gas metano, que es muy bueno como combustible. ¡Y la biomasa se encuentra en todas partes! Sí, yo sé que toma trabajo recolectarla, pero les garantizo que no les va a costar un centavo. De modo que la solución ideal para resolver el problema está en... ¡los gansos canadienses! ¿Ustedes no se han fijado en la cantidad de... recuerdos que esas avecillas dejan en los campos deportivos? Pues bien, lo único que hay que hacer es recoger tres o cuatro libras todos los días y echarlos en el tanque de la gasolina del carro. Una vez que esa biomasa se descompone (¡puaf!) , funciona igualito que la gasolina. Y así podemos matar dos gansos... digo, dos pájaros de un tiro: nos ahorramos una fortuna en combustible y de paso contribuimos a limpiar los pastos de las gracias de los gansitos. Y lo mejor no es eso: la biomasa la podemos también usar en los boilers, y ¡hasta en las cocinas de gas! ¡Amigos, la solución de la crisis energética la tenemos delante de nuestras propias narices...! Aunque no huela muy bien, la verdad. Y ahora me voy, que tengo que ir a recoger una bolsa de biomasa para echarle al carro. Porque, yo no sé ustedes, ¡pero yo sí que no me gasto un peso más en gasolina!

Escuche El BUS DE LENGUAVIVA todos los lunes, 4:00 pm, y los miércoles, 8:30 pm en WUNR, Radio International, 1600 AM. Visite el website del autor: http://www.elmundoboston.com/www.lenguaviva.org y escríbale a: This e-mail address is being protected from spam bots, you need JavaScript enabled to view it


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